Un nuevo Q’hubo costeño, barranquillero

El día levanta de madrugada. Hace un calor pegajoso, de licuado de níspero y con sombra de caucho. Los gallinazos presiden como gárgolas vivas los edificios más altos desde dónde otean el río Magdalena. Las calles de la Arenosa, de la Barranquilla bullanguera y en vísperas de ver cómo la selección de fútbol colombiana se clasifica para el Mundial en su estadio Metropolitano, recibieron ayer el diario Q’hubo, renovado en contenidos y diseño, y con un tiempo récord de intervención de la Máquina de Ideas.

Un diagnóstico que hicimos en julio, unos primeros cambios en la edición en agosto, un nuevo modelo presentado en septiembre y el 10 de octubre ya está por las calles barranquilleras un renovado diario popular, con el aval de ser el más vendido en la totalidad de la tierra colombiana, y con la valentía de apostar por un periodismo que no abandona la crónica roja pero que va más allá y ofrece algo más que el registro puro y duro del día a día costeño.

LMI pasó por primero por el Q’hubo de Bogotá y los últimos resultados están demostrando que un diario popular puede y debe, además de informar, entretener y ser útil para la comunidad en la que se reparte. Y cómo no, ser rentable. Pero, estamos ahora a unos cuántos kilómetros de los cachacos y la realidad de la costa colombiana es diferente, no sólo por clima, que seguro afecta, sino por otras variables: acentos, actitudes, costumbres, gastronomía, y eso se ha logrado reflejar y transmitir a través de las nuevas páginas del diario Q’hubo. 

El nuevo diario no sólo contiene un cambio en el diseño sino que va más allá para lograr captar más y diferentes audiencias, que antes o lo calificaban como amarillo o incluso como un diario venido de fuera, porque su marca no nació entre sus calles, y la realidad demuestra lo contrario: Su joven equipo, que lidera el gerente Alejandro Delgado, está conformado por hombres y mujeres barranquilleros, de Malambo, de Soledad, del propio Barranquilla. Han nacido y se han criado acá, donde patean cada día para traer un nuevo anunciante o la última historia.

Y LMI ha estado ahí desde el principio para encaminar un proyecto que quiere ir a más, que les ha hecho pasar de 40 notas al día a mostrar con orgullo un sello en su portada con la mágica cifra de 100, y no se han puesto metas. Ese sello es su compromiso con los lectores. Desde el pasado mes de agosto, cuando llegó LMI a hacer posible ese pequeño gran cambio, a la realidad de diario que ha salido a las calles hoy, han pasado pocos meses pero un intenso trabajo in situ y en la distancia, para mostrar una nueva edición con énfasis especiales, un semanal gratuito y distribuido todos los jueves para la zona de Malambo y los suplementos comerciales en los que las empresas del Atlántico estarán orgullosas de ser partícipes.

 LMI sigue en Barranquilla. Nos queda aún mucho por hacer. Esto sólo es el principio de un tórrido y apasionado proyecto, nacido al calor costeño, mientras que, desde los más altos edificios, los gallinazos siguen impertérritos su vida bulliciosa, cotidiana y caribeña junto al río Magdalena.

 Portada Q'hubo Barranquilla

 

One thought on “Un nuevo Q’hubo costeño, barranquillero

  1. When I originally commented I clicked the “Notify me when new comments are added” checkbox and now each time a comment is added I
    get four e-mails with the same comment. Is there any way you can remove me from that service?
    Cheers!

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